La Resurrección Espiritual

cueva vacia

Lucas 7:12-13 “ Y como llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto, unigénito de su madre, la cual también era viuda: y había con ella grande compañía de la ciudad.”-“ Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores.”

Amados, que la paz de Dios sea con todos y seamos siempre bendecidos, manteniendo obediencia a las disposiciones del padre. A treinta kilometros de Cafarnaum en la meseta se encontraba una ciudad, las personas iban a verse con Jesus mas que todo para oir sus palabras de amor y compasión, todos trsnsitaban como una multitud alegre por el camino, pero una vez percibieron que por en camino venia un cortejo funebre que se dirigia a un cementerio, las personas de la ciudad se sentian tristes por lo ocurrido, demostrando asi su respeto o simpatia por la familia enlutada, el fallecido era hijo unico de una viuda la mujer sufridora acompañaba la sepultua de su hijo unico, delante de esto la biblia dice que Jesus se movio en intima compasaion por ella , esta madre sin percatarse por la aproximacion de Jesus oye una dulce voz diciendo: No llores.

Al llegar Jesus toco la hurna y los conductores pararon, cesaron las lamentaciones, los dos grupos ahora unidos formaron un solo grupo en torno a la hurna esperando lo que iba a ocurrir, alli estaba alguien quien sanaria la enfermedad y expulsaria demonios, estaria la muerte sujeta a su poder, entonces en voz clara son dichas las palabras: Joven, yo te ordeno que te levantes. Aquella voz penetra los oidos del muerto, este joven abre los ojos, Jesus lo toma de la mano y lo levanta, la vista del joven estaba puesta en su madre y ellos se unen en un fuerte abrazo, la multitud en silencio contempla la escena como fascinada, mudos y al percibir lo ocurrido comienzan a glorificar a Dios diciendo: Un gran profeta se levanto entre nosotros y Dios visito a su pueblo, ahora la procesion funebre regresa a la ciudad como un cortejo triunfal, lleno de personas debido a que a ellos se habia unido el grupo de alegres que iba a visitar a Jesus.

En este sentido, Satanas no puede retener a los muertos en su poder cuando el hijo de Dios les ordena que vivan, no puede mantener en muerte espiritual a un alma que con fe recibe la palabra de Cristo, que es el dador de vida. Por esto que en este momento la palabra de Dios llegue a nuestros oidos y resucite nuestras vidas espirituales, para traernos bien cerca de nuestro salvador Jesus.

Padre de amor, gracias porque en tu presencia la muerte no tiene efecto, que hoy recibamos la resurreccion espiritual y en consecuencia la cura o sanacion a todo lo que nos perturba. Son nuestras peticiones, que llenos de fe hacemos en esta oportunidad en nombre de tu hijo Jesucristo, en nombre de quien todo lo concedes. Amen